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Aprendizajes De Mis Libros Favoritos 2020

  Mas abajo les comparto algunos de los aprendizajes de mis libros favoritos de este ano 2020. Estos libros son de las áreas de mis mayores ...

domingo, 29 de septiembre de 2019

Cuando de Compararse se Trata


Compararse es definitivamente una de las formas más efectivas de quitar toda la emoción que hay en tu vida.

Caemos en comparaciones cuando creemos que una determinada persona recibió algo que en nuestro entendimiento merecíamos primero. Las comparaciones llegan por el supuesto de creer que merecemos más lo que otra persona ya posee. Inicia con un sentimiento de querer para si lo que otra persona ya tiene, pero en todas las circunstancias se trata de algo que es positivo y favorable para nuestra vida. Es poco probable que hagamos comparaciones con cosas que no son favorables a nuestra vida.

Tendemos a medir el éxito propio en función a la cantidad de cosas que se poseen que son iguales a la generalidad de un grupo de personas de un determinado sector o industria. Muchas veces se quieren recibir los resultados de unos hábitos y acciones cotidianas que no se practican, queremos recibir un premio por algo en lo que no hemos trabajado. Ya sea por cultura o por el tipo de educación que hayamos recibido, en nuestro interior está arraigado el sentimiento de que todo lo merecemos sin antes pagar un precio.

Piensa en una botella de 16 oz que se queja porque no es una botella de 1 litro como lo es su compañera de al lado.  Su propósito y utilidad es para ser llenada por 16 oz de jugo, su condición es única, irrepetible, pero sobre todo muy necesaria, sin esta no existiría una presentación para suplir las necesidades de aquellos clientes que su deseo es consumir 16 0z de jugo y nada más. En el hipotético caso de que ambas botellas sean de 1 litro, que tendría de especial la segunda botella con relación a la primera. De igual manera es el mundo, piense en lo como seria si todos fuéramos y actuáramos iguales, seriamos tan predecibles que la vida se tornara muy aburrida. En nuestras diferencias en donde se encuentran nuestras mayores riquezas.

En una ocasión existía una pareja de esposos ya ambos de mediana edad, el esposo en algún momento fue adicto al alcohol por lo que asistía frecuentemente a las reuniones de un grupo de ayuda, este tenía alrededor de diez años sobrio, pero desde su mismo testimonio expresaba que muy a menudo en los días en que pasaba por difíciles circunstancias sentía la necesidad de volver a tomar, la esposa conocía esta realidad de su matrimonio. En una ocasión un allegado a la familia se acerca a la esposa y le pregunta como puede vivir y manejar este tipo de circunstancias ya que en cualquier momento su esposo podía volver a tomar propio de alguna recaída en su terapia, la esposa sonriente contesto “Con el pasar de los años he entendido que la convivencia es una calle de doble vía y yo hago lo necesario para enfocarme en mi lado de la calle”. Esto mismo ocurre en nuestras vidas, más que tratar que estar al pendiente o preocupado por lo que otra persona recibió a esta por recibir deberíamos hacer lo necesario para mantener el enfoque en nuestro lado de la calle. El mundo necesita las 16 oz que eres, las que tienes para ofrecer y no el 1 litro que te hace falta.

viernes, 6 de septiembre de 2019

La Regla De Oro


Al nacer empezamos un viaje ante un mundo lleno de supuestos, costumbres y con vivencias desconocidas. Desde nuestro nacimiento somos afortunados, contamos con derechos por el simple hecho de ser personas. Gozamos de la libertad de poder pensar de forma diferente, en determinado momento ya de adultos, tenemos el privilegio de poder tomar nuestras propias decisiones. Tales privilegios contribuyen a que se desarrollen pensamientos y entendamos que somos superiores a los demás, tendemos a sentir y pesar que el universo gira a nuestro alrededor, en función a lo que deseamos conseguir. Los mismos privilegios de los que gozamos nos llevan a adquirir tendencias egoístas por naturaleza.

La realidad es que existen 7,545 millones de personas en el mundo que gozan de los mismos privilegios que tú, y la gran mayoría posee este sentimiento de superioridad. Cuando esta cantidad de personas convive tratando de conseguir las cosas que desean, entendiendo cada uno que es mas especial que los demás con los que interactúa, no existe una armonía y se originan no gratas consecuencias. Todos los acontecimientos desfavorables actuales y pasados, dictaduras, conflictos diplomáticos, diferentes guerras, etc. han tenido algo en común, en todos ellos existieron personajes que en su naturaleza humana antepusieron sus intereses personales al interés del bien común.

Cuando intentamos cruzar la calle y alguien en un vehículo se detiene en un gesto de cortesía para que pasemos nos invade un sentimiento de alegría, pero tendríamos nosotros ese gesto con alguien mas si los papeles se invirtieran, probablemente no. En nuestra naturaleza de sentirnos superiores, nos fascina que nos sirvan, que nos acomoden, por eso hay tantas personas en restaurantes pagando por un plato que perfectamente pueden comer en casa por un precio hasta cinco veces menor. La gran pregunta que podríamos hacernos ¿Como conseguir armonía en nuestras vidas y a su vez contribuir con el propio bienestar de la sociedad en la que interactuamos? Procurando hacer por otros más allá de lo que desearías que hicieran por nosotros mismos.

Todas las grandes civilizaciones que han tenido un avance significativo en el mundo, que poseen un legado importante, tienen una característica en particular, han tenido líderes que anteponen los intereses de aquello que representan dejando en un segundo o tal vez en un tercer plano sus intereses personales. Piensa en la cantidad de cosas que existen en tu vida, en tu realidad actual puede que sean poco significativas, que pasaría si alguien más que las necesita en este momento las recibiera, como te sentirías si las recibieras tú, puedes regalar esta experiencia a alguien más. Creemos que se siente bien cuando nos sirven, cuando nos ayudan, pero nos damos cuenta con el ejercicio en la práctica que se siente todavía mucho mejor cuando vemos el rostro de otra persona por haber recibido una ayuda nuestra, que pudiera ser algo tan simple como un gesto de cortesía. Vinimos al mundo para enriquecerlo, olvidar eso como individuos, nos empobrece. Como seres humanos hemos sido muy privilegiados, podemos demostrar la gratitud por este regalo ayudando a otros. Al procurar el bien de los demás, como si fuéramos nosotros mismos, contribuimos para que exista una red que cada día crezca por desarrollo del bien común.